Hace ya un siglo de la teoría de la Relatividad, o casi. Einstein Publicó su teoría en dos partes: La teoría de la Relatividad Especial en 1905 y la teoría de la Relatividad General en 1915.

Al margen de las fechas exactas, podemos decir que hace ya un siglo que la teoría de la Relatividad nació. A pesar de ello y de que todos los experimentos realizados hasta ahora confirman la validez de dicha teoría, aun no se la considera como Ley. No deja de ser chocante, ya que la mayoría de teorías y estudios astrofísicos la utilizan como base en sus trabajos. También es paradójico que existan Leyes físicas que hayan quedado desfasadas por la teoría de la Relatividad y sigan considerándose “leyes” mientras se discute la aceptación o no de la Relatividad como Ley (por ejemplo la “ley de la Gravedad” de Newton).

El argumento principal que se da para continuar considerándola una teoría, es que la tecnología actual no puede reproducir un experimento con el espacio y el tiempo que puedan dar unos resultados lo suficientemente precisos para validar los cálculos de la teoría de La relatividad. Pero esto ya esta cambiando…

La revista Nature Physics, ha publicado un experimento desarrollado en el Acelerador de Partículas del Instituto Max Planck para Física Nuclear en Heidelberg, Alemania, donde han podido medir la dilación del tiempo con una precisión hasta ahora impensables. Este experimento confirma los cálculos realizados por Einstein.

Lógicamente este experimento aislado no va a hacer cambiar la “teoría” por “Ley”, pero demuestra que ya disponemos de la tecnología necesaria para confirmar los cálculos de la teoría de la relatividad. A si que nos toca quedar a la espera de que otros grupos de investigadores de decidan a comprobar los diversos puntos de la teoría para, una vez por todas, poner la teoría de la Relatividad en el lugar que le corresponde.

Como supongo que la mayoría de los que os pasáis por aquí lo único que sabéis de la teoría de la relatividad de Einstein es la famosa ecuación “E=mC2” tal vez me decida a explicar de manera sencilla (que mis conocimientos tampoco dan para un Master) esta interesante teoría.

Nota: La revista Nature Physics es de pago al igual que la versión on-line, por lo que no se pueden ver los detalles del experimento, pero en physorg.com podéis leer un resumen.